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Desde que sabes que tienes SOP, has cambiado algunos hábitos: has mejorado tu alimentación, has eliminado aquellas cosas que no le sentaban bien a tu organismo y hasta haces más deporte. Sin embargo, es posible que aún haya algo que puedes mejorar y es la presencia de los disruptores hormonales en tu vida.

Y dirás ¿Disrup… qué? ¿Y eso qué es? Pues has llegado a post perfecto, porque hoy aquí y ahora te lo vamos a dejar bien clarito y no volverás a ver el mundo de la misma manera.

Podríamos decir que el grupo más peligroso de agentes químicos son los disruptores hormonales (DH) o disruptores endocrinos. Aunque es difícil evitar todos los químicos nocivos, sí que puedes reducir su impacto en tu vida y en tu organismo.

Cuidadito con los disruptores hormonales

Los juguetes infantiles pueden contener numerosos disruptores hormonales si están hechos con plásticos o pinturas sintéticas.

Sí, eso de disruptores hormonales es un palabro, pero es más sencillo de lo que parece. Un disruptor hormonal es una sustancia ajena a tu organismo que influye en el comportamiento de los procesos en los que intervienen las hormonas.

Es decir, son sustancias químicas que alteran o bloquean los procesos endocrinos y la exposición prolongada y su acción puede tener consecuencias temporales o permanentes.

¿Qué consecuencias? Pues pueden intervenir en procesos como el sueño (¿Te suena la palabra insomnio?), la fertilidad (impidiendo la concepción o influyendo en su desarrollo) o la digestión (creando por ejemplo nuevas alergias o intolerancias).

 

Pero, ¿Para qué sirven las hormonas?

Eso es: antes de continuar, vamos a explicar brevemente el trabajo que hacen las hormonas en el cuerpo humano. Para simplificar, diremos que las hormonas participan en casi todos los procesos del organismo en mayor o menor medida.

Diferentes tipos de hormonas intervienen en procesos como el sueño, el crecimiento, el apetito sexual, los niveles de estrés, el apetito, el peso, los niveles de energía, la reproducción, los estados de ánimo y cualquier otra función fisiológica que se te ocurra.

Esas hormonas se producen en glándulas que tenemos repartidas por el cuerpo. Por ejemplo, la melatonina es una hormona que se produce en la glándula pineal (en tu cerebro)  y que interviene en los procesos del sueño y el descanso.

Lo mismo ocurre con el tiroides, con el hipotálamo, con la glándula pituitaria o… oh sorpresa, con el páncreas (que regula la producción de insulina) y con los ovarios  (estrógenos y progesterona). Atención a estos dos últimos, ya que como sabrás, son los que están afectados por el SOP.

Por tanto, las hormonas regulan numerosas funciones esenciales en el cuerpo. Si una serie de productos químicos intervienen en estas funciones, las consecuencias pueden llegar a afectarnos en muchos sentidos tanto a corto como a largo plazo.

¿Y dónde están esos disruptores hormonales?

Bonitos por fuera, nocivos por dentro. Muchos cosméticos como esmaltes de uñas, champús, geles, cremas, lociones o desodorantes incluyen ingredientes potencialmente peligrosos como DH, por ejemplo, parabenos o pfalatos.

Estar estar… están por todas partes. A ver, no vamos a ser alarmistas, pero sí debes saber que es preciso estar informada y tomar medidas de prevención para evitarlos en la medida de lo posible.

No es necesario que vivas y duermas en una burbuja porque eso no es vida ni es nada. El objetivo ahora está en localizar aquellos que a día de hoy se sabe que son más nocivos y evitarlos en la medida de lo posible.

Hace algunos años se consideraba que estas sustancias estaban principalmente en pesticidas y unos pocos compuestos químicos contenidos en cosméticos. Pero hace algunos años, la OMS actualizó su lista identificando nuevas sustancias disruptoras endocrinas.

DH y SOP: Dónde están y cómo evitarlos.

Si sufres SOP, ya tienes bastante con tus desajustes hormonales como para que encima vengan agentes externos a influir en tu organismo, ¿Verdad? Pues como no queremos que sufras esas consecuencias, es mejor evitarlos en la medida de lo posible.

Por eso, una vez hemos analizado con detalle qué son los DH,  podemos aterrizar un poco más dónde encontrarlos en nuestra vida cotidiana para poder disminuir sus posibles efectos sobre el organismo:

Adiós envases de plástico

Evita envases de plástico: utiliza los de cristal siempre que puedas. Y sobretodo, evita los envases de plástico con alimentos o bebidas calientes.

Cuida tu relación con los vegetales

Lava bien las frutas y verduras que tomas, ya que muchas tienen sustancias que pueden ser DI. Puedes ayudarte de vinagre de manzana o limón y un cepillo para eliminar todos los restos indeseables.

Sin embargo, debes tener en cuenta que muchos plaguicidas se quedan también en el interior de los frutos.

Por ello si puedes consume productos libres de sustancias químicas o productos ecológicos. Sí, lo sabemos: en muchas ocasiones el precio de los alimentos ecológicos es una barrera.

Pero debes saber que los alimentos ecológicos tienen un precio superior por varios motivos: producciones más pequeñas y de mayor riesgo, pero también son más caros a causa de los certificados ecológicos necesarios para vender los productos bajo esa denominación.

Por eso, es posible que encuentres pequeños productores locales que no utilicen plaguicidas ni fertilizantes artificiales. Aunque no tengan certificados ecológicos, suelen ser de fiar y puedes comer sus frutas y verduras con total confianza.  

De temporada y cercanos

Prioriza aquellos productos de temporada, ya que no llevan tantos componentes para su transporte y conservación. Y mejor si los compras en tu frutería de confianza en lugar de en grandes superficies: puede que sus frutas y verduras tengan invitados indeseados que ayudan a que duren más tiempo en las neveras.

Pescado, criado en libertad

Los pescados criados en piscifactoría tienen una mayor concentración de DH. Mejor si han sido capturados en libertad y cuanto más frescos mejor. Los que llevan varios días por ahí rondando pueden llevar también invitados indeseados.

Recuerda, una vez más, acudir a tu pescadería de barrio, evitando grandes superficies que compran en cantidades industriales y pueden guardar durante meses los productos en grandes neveras.

Reduce los cosméticos que utilizas

Procura utilizar menos cosméticos y de mejor calidad. Esto no significa que tengan que ser de marcas conocidas o precios elevados: hay cosméticos carísimos, que van en tarros preciosos y huelen de maravilla pero que pueden resultar realmente tóxicos.

Por eso, elige a ser posible cosméticos ecológicos. Si buscas bien 😉 encontrarás marcas de precio razonable cuyos ingredientes son biológicos y naturales.

Y en los productos que utilices, intenta evitar siempre aquellos que incluyan ftalatos, especialmente DEP (diethyl ftalato), DMP (dimethyl ftalato) y DBP (dibutyl ftalato) y parabenos (conservantes baratos).

¿Antiadherente? No gracias

Sí, es muy cómodo utilizar sartenes antiadherentes. Peeeero… también es bastante tóxico: ten en cuenta que están directamente en contacto con tus alimentos a altas temperaturas.

Por eso, cuando compres una sartén, evita aquellas que lleven sustancias antiadherentes. Elige mejor las de acero inoxidable, hierro o cerámica. Además de que no contienen tóxicos, duran más y te permiten cocinar a la temperatura que desees.

Casita limpia y ventilada

Evita el polvo y la suciedad en casa, ya que acumulan bacterias que vas a respirar y que pueden llevar numerosos DH, tanto propios de tu hogar como externos, procedentes de la contaminación.

Evita plaguicidas y limpiadores agresivos en casa

Si tienes mosquitos, cucarachas o ciempiés en casa, es muy posible que en algún momento hayas utilizado algún tipo de plaguicida químico. Debes saber que en su mayoría contienen altos componentes de DH, por lo que claramente es mejor evitarlos.

Si necesitas acabar con esos bichos que te invaden, busca alternativas naturales, verás que hay muchísimas opciones y en la mayoría de los casos, más baratos que los comprados.

De la misma forma, intenta buscar alternativas naturales a los productos de limpieza. Descubrirás que productos cotidianos como el bicarbonato sódico o el vinagre son potentes y económicos limpiadores.

SOP-PCOS

¿Conocías los disruptores hormonales? ¿Has hecho hasta ahora algo para evitarlos? ¿Qué te parecen las medidas que te proponemos?

 

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